Aún no se conoce el impacto de las políticas del gobierno Trump, pero lo que si es claro es que ya se marcó un récord histórico en el rechazo de visas para estudiantes internacionales en EE. UU., sin embargo, la cifra no es de este gobierno. Según el instituto CATO, la cifra de negaciones de este tipo de permisos registró 41 % en 2024 (administración Biden).
Las visas de estudiante se han convertido en el punto de partida para muchos de los inmigrantes altamente cualificados que llegan a Estados Unidos. Las personas estudian en las universidades estadounidenses de élite y, al graduarse, encuentran trabajo, principalmente a través del programa de autorización de empleo de posgrado llamado Capacitación Práctica Opcional (OPT).
Cifras reveladas por CATO, muestran que antes de que Trump estuviera en el cargo, la tasa de denegación de visas para estudiantes internacionales alcanzó el nivel más alto registrado. El Departamento de Estado rechazó un 41% de las solicitudes de visas de estudiante en 2024, superando el récord de 2023 de 36 %. (https://www.cato.org/blog/record-student-visa-denials-trump-41-rejected-2024)
La tasa de rechazo de visas de estudiante F-1 en comparación con la tasa de rechazo de otro tipo de visa, fue casi el doble que la de todos los demás solicitantes entre 2021 y 2024. Este tipo de rechazó aumentó de un mínimo del 15% en 2014 al 41% en 2024.
Mientras en 2022 la tasa de rechazos de *otro tipo de visas fue de 14,1 %, el de estudiantes ascendió a 34,9 %. Para 2023 fue de 18,2 % para otro tipo de visa y de 36,3 % para estudiantes, cifra que ascendió en 2024 a 22,1 % para el primer caso y para estudiantes 41%.
Visas negadas en 2024 y costos asociados
Contenido
Durante el 2024, los funcionarios consulares negaron una cifra récord de 278,553 visas de estudiante. Ese año se rechazaron más visas que las emitidas en 2002 y 2005. El número total de solicitantes de visas de estudiante ha disminuido, y la emisión de visas de estudiante bajó un 38% entre 2015 y 2024.
Para que un estudiante pueda solicitar una visa F-1, debe haber sido aceptado en una universidad aprobada por el gobierno. Esto significa que el Departamento de Estado de EE. UU. rechazó a 278,553 estudiantes que habrían pagado un promedio de $30,884 al año, lo que representa un total aproximado de $8,600 millones anuales en matrícula y gastos de manutención.
Visa de Estudiante F-1
La categoría de Visa F-1 (Estudiante Académico) le permite a la persona entrar a los Estados Unidos en calidad de estudiante a tiempo completo de un instituto, universidad, seminario, conservatorio, escuela secundaria (superior) académica, u otra institución o un programa de capacitación lingüística. El interesado debe estar inscrito en un programa o currículo de estudio que culmine en la obtención de un grado, diploma o certificado, y la institución debe tener autorización del gobierno estadounidense para aceptar estudiantes internacionales. (https://www.uscis.gov/es/trabajar-en-estados-unidos/estudiantes-y-visitantes-de-intercambio/estudiantes-y-empleo)
Aunque no se ha revelado la tasa de denegación por países, el aumento y la disminución de estudiantes chinos es la tendencia más importante en la política de visas estudiantiles en los últimos años. Sin embargo, India no se queda atrás, los consulados en este país emitieron 130.839 visas de este tipo en 2023, la mayor cantidad registrada en la historia, pero en 2024, esa cifra se redujo a 86.110 visas de estudiante, una disminución del 34 %.
Políticas del Gobierno Trump
Es importante recordar que, en los últimos meses, la administración Trump ha lanzado una ofensiva contra los estudiantes internacionales. El gobierno comenzó con la cancelación masiva de estatus de al menos 6.400 estudiantes, basándose en cargos desestimados, multas de tránsito o infracciones menores. Suspendió el derecho de Harvard a matricular estudiantes extranjeros, además de la entrada de cualquier extranjero a los Estados Unidos para cursar estudios en esta Universidad. Ley que fue bloqueada por una jueza federal que suspendió temporalmente la proclamación presidencial en lo que se ha convertido en el último capítulo de la batalla legal entre la administración y la institución.
A este panorama ya difícil se suma la ofensiva del gobierno Trump contra los estudiantes internacionales. Además de haber impulsado la cancelación masiva de estatus, en los últimos meses propuso una norma que limitaría a 4 años la permanencia de estudiantes extranjeros en EE. UU., incluso si sus programas académicos requieren más tiempo. La medida también plantea un mayor escrutinio a solicitantes, exigiendo evaluar su “actitud hacia los ciudadanos, la cultura y el gobierno estadounidense”, lo que ha despertado críticas por considerarse discriminatorio y restrictivo.
Todo parece indicar que, con el récord de rechazos en 2024 y las nuevas medidas que impulsa la administración actual, los estudiantes internacionales enfrentan un camino cada vez más complejo y riesgoso para cumplir su sueño académico en EE. UU.